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Magnesium

Director: Sam de Jong (2013) Países Bajos |

Todo en Magnesium gira alrededor de la resistencia del cuerpo humano. Más concretamente, del cuerpo de una gimnasta adolescente, Isabel, que debe someterse a un aborto en la misma semana en la que debe ensayar, y ofrecer lo mejor de sí, para presentarse a una prueba decisiva para su futuro deportivo. En sus 20 minutos de metraje, no abandonaremos en ningún momento el rostro o diferentes partes del cuerpo de Isabel (una espectacular Denise Tan), sometido a los evidentes cambios físico-hormonales y al cumplimiento de sus objetivos, con las consecuencias de todo entrenamiento: caídas, golpes, impactos… El cuerpo violentado en todas sus facetas.

Magnesium 1

Magnesium es el trabajo final de graduación del director Sam de Jong para la escuela de cine holandesa Nederlandse Filmacademie. El cortometraje encontró un inmejorable marco para su estreno en la pasada edición de Sundance, continuando su paso por los festivales de Boston y Tel Aviv y cosechando hasta el momento varios premios en su país. Para su desarrollo, el director decide dividir la historia en seis micro-episodios, tantos como días le faltan a Isabel para enfrentarse a su (doble) prueba. Un recurso fácil pero no molesto, que pasa casi desapercibido en un trabajo en el que la dirección engulle al guión. No es una crítica: su trama es, de hecho, bastante mínima y concisa.

Ya hemos dicho que en Magnesium importa, y mucho, el cuerpo de su protagonista, y De Jong parte con mucha ventaja confiando plenamente en una actriz de facciones duras que lleva a cabo una interpretación simplemente impecable. Una vez ganado este terreno, el director subraya el agobio de la protagonista con una dirección muy física y palpable, que opta por la cámara inestable y nerviosa al hombro, se recrea en los detalles de la piel y el sudor, las articulaciones tensionadas… sin despegarse nunca del cuerpo o el rostro al límite de Isabel. En ese sentido, el objetivo no podría estar más logrado pues, al terminar el visionado, resulta imposible recordar ni una de las caras con las que interactúa Isabel a lo largo del metraje: su entrenadora, sus compañeras, el doctor, su madre…

El trabajo de la cámara en Magnesium nos puede remitir a algunos trabajos de los hermanos Dardenne o a la Andrea Arnold de Fish Tank. Estilísticamente, sin embargo, la sensación de angustia y esa dominante luz clínica de tonos azulados lo sitúan más cercano a Black Swan/Cisne negro (2010), de Darren Aronofsky (quizá sea una casualidad que la angustiosa música utilizada para los ensayos de Isabel también recuerde bastante a las opresivas bandas sonoras de Clint Mansell para el cine de Aronofsky).

Magnesium 3

Sam de Jong no huye de ciertos clichés a la hora de mostrar el proceso de entrenamiento (esa consabida repetición de acciones hasta alcanzar la perfección) pero siempre sabe aportar un pulso excelente para desarrollar el crescendo y una intensidad poco común en un trabajo de escuela. Por momentos, su mano se adentra en terrenos más cercanos a la abstracción, como en una excelente escena bisagra que tiene lugar en una pista de coches de choque. Del plano medio hemos pasado al primerísimo primer plano, al plano detalle y a la descomposición del prisma de colores que rodea a Isabel, sin dejar de oprimir cada vez más al personaje y logrando algunos pasajes más brumosos y envolventes. Cuanto más necesitada está Isabel de agarrarse a su sueño (el magnesio que da título al cortometraje es el polvo utilizado por los gimnastas para mejorar su agarre a los aparatos) más se impone la realidad de su cuerpo, que se niega a seguir ese ritmo, y más confusas se muestran las imágenes.

El cortometraje se ofrece en versión original neerlandesa, con subtítulos en inglés

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