Cargando contenidos…
No video.

The Reflection of Power

Director: Mihai Grécu (2015) Francia |

Con The Reflection of Power el artista rumano afincado en Francia Mihai Grécu ha sorprendido de nuevo por su personalidad en el uso de imágenes reales y su sensibilidad para modularlas con los efectos digitales.

Si en sus primeros trabajos el director atendía a cuestiones más filosóficas, en sus últimas obras, sin abandonar el tono poético y la naturaleza como elemento aglutinador, las reflexiones políticas e ideológicas se han abierto paso. Desde Coagulate (2008), donde establecía una interesante coreografía entre fluidos y seres vivos, pasando por Centipede Sun (2010), que ofrecía una serie de metáforas sobre la soledad y la deconstrucción a través de elementos medioambientales, Mihai Grécu ha recorrido un camino en que obras como We’ll Become Oil (2013) o Exland (2013) han puesto de manifiesto que su visión no es meramente contemplativa.

Coagulate

Coagulate (2008), de Mihai Grécu

En esta ocasión, con un metraje de seis minutos, el director nos expone una representación hipnótica de la capital de Corea del Norte, Pyonyang, posiblemente la ciudad más hermética del mundo. A través de una mezcla de imágenes reales con efectos digitales, en total coherencia estética con sus trabajos anteriores, Grécu se interroga sobre la deshumanización inducida por un poder absolutista que celebra su opresión a través de representaciones escénicas basadas en el exceso y la precisión, mientras la arquitectura de la ciudad parece querer contarnos mucho más de lo que le dejan decir.

Y sin embargo, el director evita el discurso directo. Siempre lo evita, por otra parte. Lo simple de su planteamiento visual no cae en el simplismo ideológico. Utiliza el simbolismo casi inherente del agua como elemento salvaje que destruye y a la vez purifica. Con él consigue enmarcar edificios, esculturas y espectáculos para darles un valor nuevo, más verdadero, mostrando la cara más escondida de lo más manifiesto, para finalmente engullirlos a todos con dosis de nihilismo y quizás algo de humor en los contrastes.

Todo ello acompañado por una canción militar que nos recuerda que ‘las miles de vidas se convierten en pistolas y bombas’, al tiempo que el agua va inundando el silencio arquitectónico de la ciudad.

Porque, sin duda alguna, la arquitectura es protagonista en The Reflection of Power como no lo ha sido antes en ninguno de sus trabajos. Construcciones faraónicas concebidas para exaltar el poder pero que el agua consigue vaciar de sentido, llenarlas de artificio y exponer su grandilocuencia y narcisismo. Un ecosistema creado por un poder que nada puede hacer ante la fuerza de la naturaleza.

Pero eso es al final. Antes, la ciudad vacía se transformará, nos contará lo que no puede ser contado a través de sus construcciones, de sus reflejos, de su vacío, de su puesta en escena. Pura reflexión que descansa sobre unas imágenes inquietantes, también bellas, algunas icónicas; imágenes estáticas pero cambiantes mientras son anegadas. Metáforas cargadas de denuncia que parecen querer llegar más lejos del contexto coreano. Como si quisieran interrogarnos sobre la propia naturaleza del poder.

Mihai Grécu ha conseguido de nuevo situarse en un equilibrio perfecto entre el video arte y el cine experimental con un cortometraje que puede ser disfrutado tanto en galerías de arte como en cines. Es más, debería ser disfrutado en diferentes espacios porque esa balanza perfecta dará matices muy distintos a la reflexión intelectual, además de visual, de The Reflection of Power, según donde sea proyectado. Algo que posiblemente puede aventurarse con casi cualquier cinta pero que en la obra de Grécu merece ser resaltado.

Porque es un cine personal donde los efectos especiales se utilizan para reflexionar y la realidad para ser trascendida. Donde los espacios creados por el hombre hablan de la naturaleza y la naturaleza habla del hombre y de su espacio. Y todo de un modo simple, insisto, no simplista. Sin rizar los argumentos. Una experiencia breve y surreal que merece ser disfrutada con quietud, incluso por todo aquel que no tenga entre sus preferencias este tipo de cine. Me atrevo a afirmar que nadie saldrá decepcionado.

All comments (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Theme developed by TouchSize - Premium WordPress Themes and Websites
X